13 de julio de 2014

Excursión con ACTIO Birding por el río Cabriel

De nuevo en lazo en el blog una entrada a la crónica de la última excursión que guié para ACTIO Birding por el Parque Natural de las Hoces del Cabriel.

Un día bastante completo, con avistamientos de especies interesantes para la comarca como el Aguilucho cenizo o el Águila perdicera, y otras encuentros no menos interesantes con Culebrera europea o Busardo ratonero.
 
Seguir el río aguas arriba desde Cofrentes a Casas del Río es recorrer uno de los bosques de ribera mejor conservados de la provincia de Valencia. Aunque en algunos tramos es visible la intervención humana a lo largo de los siglos, con la presencia de cultivos y antiguas casa de campo en los fértiles meandros o de infraestructuras hidráulicas de distintas épocas, conserva un bosque galería con presencia de Tarays, Álamos, Chopos y Sauces que solo en algunos tramos han desaparecido.
 
Si al bosque de ribera le añadimos los cortados calcáreos, las ramblas arcillosas y los cultivos de secano: almendro, cereal y vid, rodeados del típico  bosque de pinos (Pinus halepenis) de esta zona mediterrána, de las comarcas de Utiel-Requena y el Valle de Ayora, el potencial para la observación de aves es importante.
Y por último las balsas de riego de El Pontón y en embalse de Embarcaderos que añaden especies acuáticas a la lista de posibles observaciones como así sucedió.
 
Y no podemos olvidar aspectos etonológicos como la noria de Casas del Río o geológicos como los estratos que muestra una playa fosilizada que añaden mayor interes a esta ruta.
 
Aunque contiene pocas imágenes, confiamos en que os resulte interesante.
 

Birdwatching por el río Cabriel

21 de junio de 2014

Papamoscas gris en la ciudad

Aunque en Valencia es habitual encontrar a los Papamoscas grises (Muscicapa striata) en los parques y jardines de la ciudad, esta mañana he presenciado un comportamiento que no había observado antes.



Bien conocida es la técnica de captura de insectos en el aire que da nombre a la especie tanto en castellano como en inglés (Spotted Flycatcher). 
Es común que utilizando como percha la rama de un árbol, y frecuentemente una de las ramas desnudas de la parte de abajo, este pajarillo detecte la presencia de cualquier insecto en vuelo por las cercanías y se lance a por él, lo capture en el aire, y vuelva a su percha para comérselo.

En este vídeo (cuyo autor se muestra en el enlace) se observa parte de este comportamiento.

Este movimiento es el más característico, aunque también es habitual que hagan otro que yo denomino de "yo-yo", dejándose caer de su percha al suelo para capturar el insecto y luego volver a ella.

Pero el que he visto esta mañana ha realizado una variante de este segundo movimiento lanzándose desde  su percha situada en un árbol de un pequeño parque hacia un trocito del suelo tapizado de césped.

Pero en lugar de capturar el insecto en el suelo y volver a volar a la rama desde la que se dejaba caer, ha permanecido en un vuelo cernido que me ha recordado al de los colibríes hasta que localizado el insecto, lo ha capturado con el pico y, sin dejar de volar en ningún momento, ha remontado hacia la percha.

¡¡Nunca dejan de sorprenderme las aves!!


11 de mayo de 2014

Retorna el agua a la marjal de la Albufera


Lo que en valenciano denominamos "marjal" es una zona de terreno bajo y pantanoso, generalmente próximo al mar, cubierto de vegetación palustre (carrizo, enea, ...) prácticamente en su totalidad y que habitualmente atesora una gran biodiversidad.

El Parque Natural de la Albufera no se explica sin la amplísima extensión de arrozal que circunda el lago y que sustituye a lo que fueron esas "marjales" naturales hace unos cientos de años tanto desde el punto de vista paisajístico como por su función ecológica.

El ecosistema (o conjunto de ellos) de la Albufera cambia de aspecto a los largo del año en función del ciclo del cultivo del arroz. El principal cambio lo constituye la amplitud de la superficie inundada que queda reducida a poco más que la superficie del lago en ciertas épocas del año o se multiplicad por diez en los periodos en que se inunda el arrozal. Y, evidentemente, el cambio no solo es paisajístico, sino que supone una alteración notable de las condiciones ecológicas del mismo lo que provoca la aparición/desaparición de recursos tróficos y de otro tipo para la fauna que habita en este humedal o lo utiliza en sus movimientos migratorios.

A este ciclo, no natural sino provocado por el interés humano, se han adaptado las diferentes especies que habitan sincronizando, cuando es posible, sus propios ciclos o aprovechando de forma más o menos oportunista los mismos.

En estos días de mayo, tiene lugar la inundación de los campos de arroz que han permanecido secándose al sol después de los trabajos de "fangueo" que ya describí en sendas entradas del blog en enero y febrero.
El objetivo es preparar los campos para la próxima siembra del cereal.

Pero la inundación de los campos viene "como agua de mayo" para muchas especies de garzas, pagazas, fumareles, gaviotas y limícolas, además de paseriformes insectívoros como las lavanderas, que ven aumentar de manera muy significativa las posibilidades de obtener alimento.

Y para muestra ... valgan algunas imágenes.